miércoles, 16 de diciembre de 2020

Rol del Estadio Nacional en dictadura

 Como estudiantes del campus Juan Gomez Millas, hemos pasado fuera del Estadio Nacional. Está tan cerca de nuestra universidad que es imposible haber pasado 4 años yendo a la universidad sin pasar frente a él. Fue y sigue siendo punto de encuentro para muchos de nosotros. 

Para los Juan Gomez Millanos que somos, el Estadio Nacional es un monumento muy significativo, pero también lo es para muchos de los chilenos y por razones muy distintas.

Su nombre completo es Estadio Nacional Julio Martínez Prádanos, en honor a un periodista deportivo fallecido en el año 2008. Fue inaugurado en 1938 y desde ese entonces es sede de la mayoría de los partidos de la selección chilena de fútbol en temporadas de eliminatorias a mundiales y el resto del año es arrendado por el equipo de fútbol Universidad de Chile cuando debe ser local. También es arrendado para otros eventos deportivos e incluso algunos conciertos de música, pero esa no es la razón más importante por la que conocemos al Estadio Nacional.

Para muchas personas, es muy difícil ver al Estadio Nacional como el centro deportivo que siempre tuvo que haber sido. Les cuesta disfrutar de los partidos de “la Roja” e ir al estadio tiene un significado diferente que para la mayoría.

En septiembre de 1973, el Estadio Nacional se convirtió en campo de concentración y tortura para los detenidos políticos en la dictadura de Augusto Pinochet. Más de veinte mil personas tuvieron que soportar los actos de violencia que ahí sucedían a diario, entre las cuales destacan el hacinamiento en baños y galerías, donde la gente debía estar disfrutando de un partido de fútbol en vez de gritando de dolor y hambre, siendo interrogados y torturados de maneras tan crueles y poco humanas que es difícil repetirlas. Muchas de las personas que pasaban por el Estadio Nacional terminaban siendo ejecutados por los militares, poniendo fin a su sufrimiento y a su vida.

Después de todos estos actos de violencia, el famoso Estadio Nacional fue conocido como el estadio “maldito”.

35 años sirviendo al fútbol y al deporte en general. Recibiendo gente famosa y siendo un lugar de alegría y emoción para las personas. 

35 años y nunca volvió a ser lo mismo. 

Nadie nunca podría olvidar lo que ocurrió en aquel lugar por más que se quiera. Incluso, en 1990 el ex presidente Aylwin hizo que el Estadio Nacional volviera a sus labores comunes de deporte y espectáculo, pero toda la ciudadanía chilena ya sabía que era algo más que eso.

Significa mucho más que eso.

En la actualidad, para conmemorar a todos y todas las presas políticas que fallecieron, desaparecieron o fueron torturadas en ese lugar, el Estadio Nacional presenta muchos pequeños monumentos para recordarlos. Todo se presenta en un recorrido realizado por la organización Estadio Nacional, Memoria Nacional. Este recorrido parte en la entrada del estadio, donde después llevan a la gente a los camarines de la pista atlética. Este camarín nunca ha sido renovado y sigue intacto. ¿Por qué? Pues es el lugar exacto en donde torturaban a los presos políticos. Todo finaliza en un museo con relatos y fotos de las personas detenidas en aquel lugar. También se puede visualizar la Escotilla n°8, que es la entrada al Estadio Nacional que estaba habilitada para que ingresaran las personas detenidas. 

Muchas personas entraron por esta puerta y nunca salieron. Otros entraron y, cuando salieron, nunca volvieron a ser los mismos. Todo lo que sufrieron se encuentran en las paredes de esta Escotilla n°8, escrito por las mismas personas torturadas. Sus nombres y relatos quedaron inmortalizados en esas paredes que no han sido modificadas y nunca lo serán por ser el Estadio Nacional un monumento nacional. 

Pasando esta puerta, se encuentra una galería donde los presos políticos fueron hacinados completamente en la época de la dictadura. Ésta tampoco ha sido modificada y está prohibido el ingreso, pero se puede visualizar desde muchos ángulos una frase célebre: 

“Un pueblo sin memoria es un pueblo sin futuro”

El Estadio Nacional ha dado muchas alegrías a las nuevas generaciones. Al fin y al cabo, fue el lugar donde la selección chilena ganó su primera copa américa, pero las generaciones más antiguas y aquellas personas que deciden recordar y no olvidar, saben que ese lugar significa mucho más. Es un recuerdo latente de lo que la crueldad de un grupo de personas puede hacer. Es el recuerdo de 17 años de sufrimiento para mucha gente y sus familias. Una herida que nunca va a sanar.


jueves, 29 de octubre de 2020

Pensar estadis-críticamente”


Sin duda que como futuros docentes nuestra labor no solo estará orientada a la “transmisión” de contenidos, sino que también a propiciar un ambiente para desarrollar habilidades y actitudes. En este sentido, Skovsmose (1999) plantea que como la matemática puede caracterizarse como un lenguaje, entonces se convierte en un instrumento para el desarrollo del conocimiento y en un intérprete de la realidad social. Así mismo, señala que “El proceso de enseñanza–aprendizaje debe orientarse hacia el objetivo de ofrecer a los estudiantes oportunidades para desarrollar su competencia crítica bajo la forma de cualificaciones necesarias para su participación en los procesos de democratización de la sociedad” (p. 70).

De la misma forma en que Ole Skovsmose habla de la matemática y el pensamiento crítico, este último puede hacer una simbiosis con el pensamiento estadístico. Al respecto, Cabrera, Tauber y Fernández (2020) plantean que ambas en conjunto forman una sinergia “que es más que cada uno de ellos por separado obteniéndose como resultante un pensar estadís-crítico” (p. 93).

En la línea de lo anterior, consideramos especialmente importante la educación estadística y un pensamiento crítico capaz de interpretar la realidad para transformarla. En ese sentido, “es preciso que las coreografías didácticas que diseñemos, consideren como escenarios esenciales a las situaciones y conflictos que nuestros estudiantes transitan en su cotidianeidad, como también aquellas situaciones que movilizan a toda la comunidad educativa” (ibídem, p. 104).

Referencias

Cabrera, G., Tauber, L. y Fernández, E. (2020). Educación Estocástica para pensar estadís-críticamente. Matemática, Educación y Sociedad, 3(2), 89-109. 

Skovsmose, O. (1999). Hacia una filosofía de la educación matemática crítica (Trad. P. Valero). Una empresa docente. Universidad de Los Andes, Bogotá. Recuperado de: http://funes.uniandes.edu.co/673/1/Skovsmose1999Hacia.pdf

La Educación y una nueva Constitución

 





Palestino y Palestina

El club deportivo Palestino fue fundado en Osorno el 20 de agosto de 1920 por inmigrantes palestinos, quienes llegaron originalmente a Chile producto de las Guerras de Crimea, de los Balcanes y la Primera Guerra Mundial. Como los palestinos eran puestos en la primera línea en las guerras, ya que eran enlistados obligatoriamente en el servicio militar del Imperio Otomano, al llegar a Chile se les denominaba turcos, ya que su pasaporte provenía de este lugar.

¿Pero por qué fue fundado en Osorno? En esta ciudad, se celebraban unas olimpiadas de colonias extranjeras entre las que se encontraban españoles, alemanes e italianos, por ejemplo, y los inmigrantes palestinos fundaron el club para participar de la misma forma en como lo hacían estas colonias. Desde ese entonces, Palestino ha conquistado 3 copa Chile, 2 títulos de segunda y de primera división.

Es claro que el club deportivo Palestino, no se trata solo de un nombre que porta un equipo de fútbol, sino que existen diversas formas en que el club manifiesta su identidad nacional con Palestina. Ejemplo de esto son los colores de la camiseta y la bandera del club que es la misma que Palestina.

Si bien el club no tiene una política institucional que declare las reivindicaciones independentistas de Palestina, en el 2014 el número 1 de la camiseta emulaba el territorio que le perteneció históricamente hasta 1946, hoy invadida por el Estado de Israel. Esto provocó tal indignación en la embajada de Israel, que la ANFP obligó a Palestino a quitarla, sin embargo, la figura del territorio fue puesto además, en la parte anterior de la camiseta, pero sin ser usada en el campeonato.

Este pequeño gesto, generó tal revuelo que apareció en medios de comunicación internacionales y aunque la camiseta no pudo ser usada en el campeonato, sí pudo ser comercializada, generando pedidos de diversas partes del mundo aumentando en gran medida sus ventas. Y aunque parezca un mínimo gesto, de alguna forma da sentido a los aproximadamente 500.000 palestinos que viven en Chile, siendo la mayor concentración que existe fuera de Oriente Medio. No es menor el hecho de que en el estadio de Palestino ubicado en la comuna de La Cisterna, se encuentre ondeando libremente y sin problemas la bandera de Palestina.

Finalmente, el club se convierte en una historia viviente al otro lado del mundo de la causa Palestina llegando incluso a viajar a ese lugar en el año 2016 para disputar partidos amistosos y conocer la realidad del territorio. Además, el secretario general de la Organización para la Liberación de Palestina en una carta cuando Palestino alcanzó fases avanzadas de la copa libertadores, señaló que:

“Habéis hecho historia tanto para Chile como para Palestina, llevando y levantando nuestra bandera a la cumbre del fútbol de Latinoamérica, y así, llenando de sonrisas las caras de niños palestinos que sienten ese club como su segundo equipo nacional. (...) Esperamos el momento en que puedan jugar en Palestina, ojalá en una Palestina libre. recordad que sois más que un equipo de fútbol, representáis a toda una nación.”




Fútbol como instrumento de la política en Chile

Para todos es sabido, que el fútbol como deporte e institución mueve a las masas. Debido a esto, no resulta extraño en señalar que este ha sido un utilizado por los distintos sectores políticos de Chile.

Lo anterior se remonta a la década de 1930, época en donde el fútbol provocaba el interés masivo de la sociedad. En donde Colo-Colo, se transformaría en la presa predilecta dé los políticos, dado a su éxito y a su ser un club identificado con el pueblo y la chilenidad. Lo que llevaría a que en esa misma década se comenzará la tradición en la cual el presidente de la república se transformaría en presidente honorífico de dicha institución.

Con lo anterior también cabe mencionar la construcción del estadio nacional entre 1937 y 1938, bajo el principal (y quizás único) pretexto deportivo de la época como lo puede ser su utilización para los grandes eventos futboleros de la época. Al mismo tiempo que el gobierno impulsaba la formación de diferentes clubes de barrio.

Con el gobierno de Jorge Alessandri, se utilizará el mundial de 1962 como una manera de dejar atrás la tragedia que había afectado a chile solamente 2 años atrás como lo fue el terremoto de Valdivia. Para aquello se dispuso convenientemente a la reconstrucción de las ciudades de Santiago, Viña del Mar, Arica y Rancagua, quienes eran las sedes de dicho mundial.

Para el año 1973 Colo Colo , el equipo popular, llega a la final de la copa Libertadores, un hecho inédito para los equipos chilenos de la época, él apoyaba la hinchada y de la población en general era algo transversal en todo el país. Como dijo Caszely (como se citó en Gómez, 2009), “Colo Colo unía al país: los hinchas llegaron en familia, el estadio era una fiesta”.

Situación que contrastaba con los tiempos difíciles que se Vivían para la época. Con una crisis económica y una polarización radical en el ámbito político-social. El único suspiro a este tenso ambiente consistía en los triunfos del equipo popular ya sea en el campeonato nacional o en la Libertadores.

Frente a ello los triunfos de Colo Colo se convirtieron en un alivio para el entonces presidente Salvador Allende, en donde este comenzaría un acercamiento al equipo popular invitándole varias veces al palacio de gobierno y como cuenta el Dt de la época Luis Álamos, en donde antes de los importantes partidos el recibía la llamada del presidente en donde este le decía “ojalá que ganen, para mantener unido al país”(El Mostrador,2013)

“De esta manera, se establece que el fútbol, en este caso representado por Colo Colo, forjó un vínculo especial con el poder político, representado por el Presidente Allende, en un contexto político-social bastante convulsionado por la crisis económica y política que vivía el país” (Jerez,2018,22).

Con la pérdida de la final comenzará a orquestar el golpe militar con el “tanquetazo”, para luego vivir un periodo de calma antes de la tormenta, en donde el fútbol sigue siendo el hito de unión nacional al afrontar las clasificatorias para el mundial de 1974, en donde la selección le ganaría al combinado del Perú para ir a jugar el repechaje frente a la Unión Soviética.

Con la llegada del golpe y dictadura militar el fútbol seguiría siendo una herramienta en la política. Con el partido de vuelta del repechaje, jugado en chile el día 21 de septiembre, en donde la selección de la Unión Soviética decide no venir a jugarlo debido a las graves diferencias políticas. La dictadura no dejó pasar esta oportunidad para mostrar su poderío en que alguna vez fue un aliado ideológico de Chile. Se elaboró un montaje en donde se hizo “jugar” a la selección en el estadio nacional, que es esos días era centro de tortura por parte de la dictadura. El montaje consistía en fotografiar el gol de Chamaco Valdés le propinaba a la selección Soviética, en un arco vacío, lo que calificaría el mismo protagonista del gol como su vergüenza más grande. Con ello se alzaba una vez más el poderío de la dictadura militar frente a los marxistas.

Tras el partido fantasma, la dictadura seguiría adentrándose en el fútbol chileno, influyendo en las elecciones presidenciales de la Asociación Central de Fútbol, lo que sería la ANFP de aquella época, al instaurar como presidente al comandante de carabineros Eduardo Gordon Cañas. Tras la ACF la dictadura seguiría influyendo en las directivas de los equipos más grandes Colo Colo, Universidad Católica Y la Universidad de Chile en donde esta última se separaría de forma permanente con la institución educativa.

Con la llegada del plebiscito del 1988. El jugador Carlos Caszely vuelve a la vida pública tras su retiro en 1985, que de por si fue polémico y político. Para Caszely esta no sería la primera vez que se pronunciaba en la política, ya lo había hecho en el 73, al apoyar a los candidatos Comunistas en las elecciones de ese año. Y al no dar su mano cuando Pinochet fue a despedir al seleccionado chileno rumbo al mundial del 74. Esto debido que tras llegar se había enterado que su madre había sido detenida y torturada por la dictadura. Hecho que reflotaron en la campaña del No como una forma de mostrar los horrores que habían ocurrido en el régimen.

Volviendo a su despedida en el estadio nacional con 90 mil hinchas, en donde abundaban las pancartas comunistas. Por lo cual la dictadura prohibió su transmisión por la televisión, pero no así por radio en donde se podía oír a los cánticos de la hinchada ! Y va a caer! ! Y va a caer!, haciendo alusión a la dictadura convirtiéndose así en uno de los actos políticos contra la dictadura más potentes


Por último cabe mencionar la utilización de la imagen publican de unos de los máximos artilleros del combinado nacional como lo fue Iván “BamBam” Zamorano, como rostro del nuevo sistema de transporte que reemplaza las antiguas micros amarillas, el Transantiago. El rol de Iván era de explicar a la población el cambio radical del sistema de transporte y de como este iba a funcionar, esperando a su vez un rostro que inspirara confianza con que el cambio de sistema iba a salir viento en popa. Sin embargo, tras la fallida implementación del sistema el rostro que alguna vez inspiró confianza en el sistema se transformó en el blanco de las críticas, lo que lo llevó a la pérdida de credibilidad de su persona y a su desaparición de la vida pública por algunos años.



Referencias

Prensafubol . (25 de Octubre 2019). Fútbol y política de la mano: De Colo Colo ’73 al no saludo de Bielsa. Obtenido de https://www.prensafutbol.cl/316210-futbol-y-politica-cuando-se-rompen-las-barreras-del-deporte-bielsa-colo-colo/

ElMostrador. (9 de Septiembre 2013). Colo Colo 73: el equipo que pudo atrasar el golpe. Obtenido de https://www.elmostrador.cl/cultura/2013/09/09/colocolo-73-el-partido-que-pudo-atrasar-el-golpe/

Raul Jerez Vergada. (17 de Julio 2018). Fútbol como objeto de deseo del poder político en Chile Los casos del Colo Colo 73 y Carlos Caszely. Universidad Andres Bello. Obtenido de http://repositorio.unab.cl/xmlui/bitstream/handle/ria/10431/a128175_Jerez_R_Futbol_como_objeto_de_deseo_2018_tesis.pdf?sequence=1&isAllowed=y


Las barras bravas y su rol en el estallido social: los de abajo, la garra blanca y los cruzados unidos por el mismo motivo

Si bien las barras bravas son aquellas que apoyan incondicionalmente al equipo de sus amores respectivos en el mundo del fútbol, éstas han siempre destacado por las numerosas trifulcas que protagonizan fuera de la cancha y del espectáculo del deporte rey en nuestro país. Estas bravas barras se encuentran conformadas por hinchas de los clubes deportivos Universidad de Chile (Los de Abajo), Colo Colo (Garra Blanca) y Universidad Católica (Los Cruzados).

Sabemos que el 18 de Octubre del 2019 ocurrió un evento que quedó marcado en la historia de Chile, un enorme estallido social que generó a su vez la oportunidad de cambiar la constitución de este país. Este estallido social se caracterizó por las grandes manifestaciones y concentraciones multitudinarias de gente con distintas culturas, partidos políticos, pero con una misma causa en la ex Plaza Italia (actual Plaza Dignidad).

Estas tres barras bravas anteriormente mencionadas han compartido en este mismo lugar las diversas protestas sociales con un mensaje claro y preciso para el gobierno y para todos los chilenos: “la unión hace la fuerza”. Cánticos, bombos, fuegos artificiales y otros elementos de animación, han sido utilizados para demostrar que lo que el gobierno había intentado separar durante mucho tiempo con leyes cómo la del “Estadio seguro”, no ha sido tomado en cuenta por estas barras y sólo ha generado una unión que todo el pueblo chileno jamás pensó que ocurriría.


Miles de imágenes han demostrado que las barras bravas pueden celebrar, defender y luchar por diversas demandas en apoyo al pueblo, organizándose entre ellas tanto por un objetivo social y político. El impacto que generó esta alianza en pleno estallido fue tal que motivó a los ciudadanos a participar aún más en las diversas actividades que se realizaban en aquellos días en Plaza Dignidad. Fue el comienzo de otras alianzas, el cual de enemigos naturales generado por el deporte, lograron dejar aquellas rivalidades de lado y comenzaron así un lema de que este estallido social está por encima de todo lo demás. Somos rivales no enemigos.

Rivalidad Colo Colo vs Universidad de Chile durante dictadura

La rivalidad entre los clubes deportivos de Colo-Colo y Universidad de Chile, al igual que sus hinchadas, existe desde siempre, pero muchas personas coinciden en que todo empeoró en el año 1959 cuando en la final del campeonato de la primera división de Chile, la Universidad de Chile venció a Colo-Colo. Durante los años 60’ la dinastía de la Universidad de Chile continuó, creándose el “Ballet Azul”, refiriéndose al buen desempeño en la cancha, llegando incluso a ser considerado uno de los mejores equipos de fútbol de Latinoamérica junto al Santos de Pelé. La época dorada de la U. Todo terminó en la década de los 70’, donde comenzó la decadencia de este club deportivo, llegando a incluso bajar de división en el año 1989.

¿Qué sucedió entre 1969 y 1989 en Chile que influyó en el desempeño de la Universidad de Chile?

Desde la perspectiva de un hincha de la Universidad de Chile, el comienzo de la dictadura de Pinochet en el año 1973 fue la perdición para ellos. Pero, ¿por qué? ¿Qué relación puede tener el fútbol con la dictadura de Pinochet?

Pues, Pinochet pertenecía a la hinchada del club de fútbol Colo-Colo, rival eterno de la Universidad de Chile. Augusto Pinochet, dictador de Chile entre los años 1973-1990 era tan fanático de este club que creó e hizo posible la Colotón, una recaudación de fondos para mejorar el equipo del Colo-Colo y financió el término del estadio Monumental. Eso es lo que se sabe que hizo por el equipo en público, pero la hinchada de la Universidad de Chile asegura que hizo mucho más que eso. 

            



Confiscó el terreno y el estadio que se iba a construir para la Universidad de Chile, dejándolo abandonado en Iquique. Hizo que la Universidad de Chile quedara en manos de militares, quienes, en sus propias palabras, llevaron el club a la quiebra, gastando dinero de manera innecesaria, guiando mal tanto las finanzas como las estrategias en la cancha del club y haciendo que bajara de división.

Pero, ¿qué tiene que ver esto con la ciudadanía? La respuesta es sencilla. Las hinchadas de fútbol del Colo-Colo y la Universidad de Chile representaron la polaridad política en tiempos de dictadura que poseía la ciudadanía chilena. Se decía que los colocolinos eran los de derecha (pinochetistas) y los “chunchos” de izquierda (comunistas). Los chilenos comenzaron a notar lo favorecido que estaba el Colo-Colo durante la dictadura y lo perjudicados y afectados que estaba la Universidad de Chile, atribuyendo esto al abuso de poder de Pinochet, por lo que quienes estaban en contra de la dictadura, apoyaban a la Universidad de Chile y lo contrario con Colo-Colo.

El apoyo de los hinchas de ambos equipos estuvo conectado con la influencia política del contexto de dictadura y muchos de estos hinchas siguen siéndolo hasta el día de hoy. Puede que no se observe muy bien en las nuevas generaciones, pero en nuestros padres y abuelos se nota claramente que quienes dicen ser abiertamente partidarios de la derecha son colocolinos y quienes dicen ser de izquierda son chunchos. También la influencia sigue generación a generación, desde padres a hijos, muchas veces sin saber la razón principal por la que se produjo este fanatismo, mientras que otras veces pasa lo contrario y hay 2 hinchas de diferente equipo en una misma familia que pelean a muerte como lo hacían los pinochetistas y los comunistas en aquellos días trágicos de dictadura.







Boston College La Florida - Bárbara Cofré

 Durante toda mi enseñanza media, desde séptimo básico a cuarto medio, estuve en el colegio Boston College de la comuna de La Florida, ahora...